Tú lo controlas
Lo que te preocupa no es la realidad en sí misma. Lo que te preocupa es tu interpretación de la realidad.
Lo que te frustra, motiva, inspira y decepciona no son los hechos de la situación en si misma sino cómo tú decidas percibirla. Y eso te otorga un poder enorme.
Nunca estás a merced de circunstancias aleatorias. Por el contrario, tienes el control de todo en tu mundo porque tienes el control respecto de cómo todo ello te afecta.
Tu decisión, a cada instante, en cuanto a cómo ver cada instante, realmente importa. Tu decisión en cuanto a cómo responder a lo que sea que se presente en tu camino, realmente importa.
Tienes enorme influencia sobre todo lo que te resulta importante. Puedes decidir qué significa para ti, y también puedes controlar qué hacer al respecto.
Puedes decidir suponer que no hay nada que puedas hacer, y esa suposición en sí misma la volverá verdadera. O puedes decidir reconocer el verdadero poder de tu enfoque, y usarla para crear la vida de tus sueños.
.jpg)