La fuerza de la paz
Para estar en paz, se agradecido por todo lo que es, tal cual es. La paz llega cuando no hay peleas, y ser agradecido elimina las razones por las cuales pelearías.
En un estado de paz puedes enfocar la totalidad de tu energía en ser efectivo y creativo. Estando en paz, cuentas con muchísima fuerza para ponerla al servicio de tu más elevado propósito.
La paz te habilita a aceptar en plenitud, y a aprovechar, la ilimitada abundancia que te rodea. Estar en paz te evita todo el tiempo y esfuerzo que perderías en sentir resentimiento, juzgar, preocuparte y dudar.
Lo que ha llegado a tu vida ya está aquí, y aquí estás tú para experimentarlo a pleno. Fíjate si puedes ser genuina e incondicionalmente agradecido, porque ese agradecimiento te llevará en dirección al potente estado de la serenidad.
Si, algunas de las cosas que se cruzan en tu camino son incómodas, molestas y hasta dolorosas. Sé agradecido de todas maneras, y alivia así el peso de tus cargas.
Sé agradecido, y estate verdaderamente en paz con lo que es. Te estarás poniendo al mando de lo que puede ser.
.jpg)